La sociedad está empezando a entender, por fin, que cuidar el cuerpo no es exclusivo de los más jóvenes. Y en esa revolución silenciosa por visibilizar el papel del ejercicio físico en personas mayores, destaca una figura clave: Oriol Simó, entrenador personal con más de una década de experiencia, especializado desde hace años en mejorar la vida de personas de más de 60 años mediante el movimiento, la fuerza y la constancia.

La entrevista que recientemente ha publicado La Vanguardia ha puesto el foco en su enfoque único, humano y profundamente profesional.
👉 Puedes leerla aquí: Entrevista en La Vanguardia Entrenador Personal en Barcelona Oriol Simó
En ella, Oriol desmonta uno de los mitos más extendidos en el ámbito del fitness: que entrenar fuerza es sinónimo de levantar pesas en un gimnasio de culturistas. Su enfoque es completamente diferente. Para él, entrenar fuerza es entrenar la funcionalidad del cuerpo. Es dar herramientas reales a las personas para que puedan levantarse sin ayuda, evitar caídas, reducir dolores crónicos y volver a sentirse capaces.
Con una sólida formación en Ciencias del Deporte, nutrición, CrossFit, entrenamiento metabólico y funcional, Oriol ha diseñado durante años planes personalizados para personas mayores tanto en domicilio como al aire libre o en centros con los que colabora. Su método se adapta a cada persona teniendo en cuenta su estado físico, posibles patologías, historial clínico y barreras emocionales.
No solo aborda el plano físico. Tal como relata en este artículo personal que ha publicado en su blog tras la entrevista de La Vanguardia, su trabajo se fundamenta en la empatía, la escucha activa y la motivación personal:
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“La actitud lo es todo”, explica en la entrevista. Muchas veces, quienes acuden a él vienen desmotivados, con miedo o incluso convencidos de que ya es tarde para cambiar. Pero la experiencia le ha demostrado que con paciencia, apoyo y constancia, cualquier persona puede mejorar. Y los resultados que ha conseguido con sus alumnos lo confirman: desde personas con movilidad reducida que han vuelto a andar, hasta mayores que ahora disfrutan del día a día sin dolor ni limitaciones.
Oriol también subraya la importancia de trabajar en red con profesionales de la salud como médicos o fisioterapeutas, asegurando que cada entrenamiento sea seguro y beneficioso. Y recalca que, en muchos casos, basta con una o dos sesiones por semana para notar un cambio real y duradero.
Su visión va más allá del ejercicio: es una apuesta por un envejecimiento activo, por devolver la autonomía y la autoestima a personas que durante mucho tiempo han escuchado que “ya no es para ellos”. Por eso, cada vez son más los que contactan con él —incluso hijos e hijas preocupados por el bienestar de sus padres— buscando ese acompañamiento cercano, profesional y eficaz.
Sin duda, Oriol Simó representa una nueva generación de entrenadores personales que no solo trabajan músculos, sino que devuelven esperanza, vitalidad y ganas de vivir a quienes más lo necesitan.